miércoles, 11 de julio de 2012

Si, quiero!

Es algo que veníamos hablando desde nuestro compromiso.
Fue en el aniversario de nuestros 2 años cuando finalmente nos preguntamos ¿cuándo? y decidimos que en 2013 se daría nuestro tan esperado día.
Siempre fui muy Susanita, y nunca me gustó mucho la idea de irnos a convivir antes de casarnos, pero creo que fue una buena prueba de fuego para hoy estar 100% decididos de pasar el resto de nuestras vidas juntos. Wow...suena tremendo!!


Empezamos pidiendo presupuestos de salones.. 
Pensaba que era la parte más sencilla, pero casi me rindo en el primer intento cuando descubrí que el lugar que siempre había soñado estaba lejos de nuestro "ajustado presupuesto". 
Esto fue algo que nos llevó a plantear seriamente, qué tipo de fiesta querríamos (podríamos) tener, cantidad de invitados y el significado que le queríamos dar.
Lejos de nuestra soñada mega fiesta, ambos coincidimos en realizar una ceremonia religiosa junto con una fiesta "íntima" y sencilla, de 80/100 invitados, dentro de los cuáles están comprendidas nuestras  familias, amigos y compañeros más cercanos, quienes en ese día celebrarán el valor del amor con el mismo fervor que sus protagonistas (nosotros dos).

Elegir la iglesia también fue todo un tema... 
Me acuerdo un domingo que recorrimos 7 de un saque...las ampollas de los pies hablaban por sí solas! Hasta que después de semanas dimos con la ideal. Apenas entramos, ambos sentimos mucha paz y quedamos maravillados con su arquitectura. Nos miramos y dijimos: es ésta!

Luego de varias visitas y "pruebas" de servicios de catering dimos con uno genial el cual vino de la mano con el salón incluyendo otros servicios fundamentales, como lo son la decoración, la discoteca, el cotillón y demás...hasta el remis!

Otro tema fue quien se encargaría de la fotografía y filmación del evento. Envié miles de mails solicitando presupuesto a cuanto fotógrafo localicé y después de visitar personalmente a 3, y ver con atención sus trabajos, encontramos el indicado.

Y faltan tantas cosas!! Que el traje del novio, el vestido de la novia, el ramo, los zapatos, el tocado, el maquillaje y el peinado. El colectivo, agadu, las tarjetas, los souvenirs.
El Registro civil (importantísimo, je!), las alianzas, la noche de bodas, y finalmente la tan ansiada y merecida luna de miel, AAAAAAAAAHH!!!
Ups, pero si esto no termina ahí! La decoración de la iglesia, el coro...no, no, mejor no sigo sumando. Una noticia bien linda fue que el Ave María nos lo regalará y cantará una compañera mía de clases, la cual es cantante lírica y tiene una voz hermosa. Siempre que nos juntamos le pedimos que nos cante y se nos eriza la piel. Ese va a ser un momento muy emotivo! :)

Ay, Jacinta! cuántas cosas..nadie te dijo que organizar una boda era trabajo de hormiga. Antes me daba risa, y ahora entiendo el sentido de planearlo todo con año de anticipación..




"Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel."

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