martes, 2 de octubre de 2012

Flotando en una pompa de jabón

Si, hay veces que me siento como una pompa de jabón; transparente, frágil, débil, incrédula, soñadora y demasiado sensible.
Puedo cambiar y amoldarme a las diferentes formas pero no logro llenarme, y por dentro me inunda un vacío.
Es que en cuanto empiezo a brillar, a crecer, a sentirme estable, completa, conforme…PLUM! me desvanezco. Y con un leve suspiro vuelvo a formarme, hasta desaparecer…una, y otra vez.



Me he dado cuenta que hay gente a la que molesto al brillar, incluso sin yo misma darme cuenta que algunas veces brillo. Llámenle envidia, celos…no lo se.
Cómo podes tenerle envidia a alguien que no encuentra trabajo? Ya no se si esto es un güalicho o alguien me toca la pompa muy seguido. Lo cierto es que se me está acabando el jabón…y me siento triste, con bronca, frustrada.
 
Diría Fernando Cabrera: “La vida es eso niño, lo diga yo o cualquiera que pase por tu vida. La vida es eso, insisto. Hay un lote de infelices… y un par de listos”.

Ay Jacinta, Dios le da pan a los que tienen anorexia…


 "Hago siempre pompas, lindas pompas de jabón, vuelan al Sol, llenas de luz, y como en sueños volando van, van cruzando el cielo, sin parar jamas, hago siempre pompas, lindas pompas de jabón..."



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